La pasión por el fútbol también se vive alrededor de una mesa, con amigos, música y un espacio pensado para compartir. Esa idea fue parte de la experiencia que Paceña y San Martino Bar llevaron a la Expocruz 2026, donde durante los diez días de feria crearon un punto de encuentro que combinó gastronomía y entretenimiento.
La alianza nació a partir de un trabajo que San Martino ya venía realizando fuera de la feria. El restaurante bar había comenzado a ganar protagonismo con sus propuestas vinculadas al fútbol, especialmente durante los partidos de la Selección boliviana. Sus propios fan fest llamaron la atención de Paceña.
“Paceña nos hace la invitación. Habían visto que nosotros, al ser un restaurante bar que está pegando mucho en Santa Cruz y que con el fútbol nos está yendo muy bien, principalmente en los dos partidos de repechaje que tuvo Bolivia, organizamos nuestro propio fan fest en nuestro parqueo y también el fan fest para la final del Mundial”, contó Víctor Vaca, socio co-propietario de San Martino Bar.
Ese trabajo terminó abriendo la puerta a una nueva experiencia. La propuesta de Paceña para llevar el concepto a la Expocruz fue recibida con entusiasmo por San Martino, que aceptó el desafío de trasladar su identidad a uno de los eventos más importantes de Santa Cruz.
La respuesta durante los diez días de feria superó las expectativas del equipo. El espacio recibió a una gran cantidad de visitantes y permitió que la propuesta de San Martino se encontrara con el público de Paceña en un escenario diferente. “La respuesta fue muy buena, nos encantó. Obviamente, Paceña es un monstruo en el país y nos visitaron muchas personas los diez días de feria”, destacó.
Para Vaca, este tipo de alianzas tienen un valor que va más allá de la presencia de dos marcas. Se trata de generar una experiencia completa para el público, donde cada elemento cumple una función: el espacio, la arquitectura, el diseño, la música y el encuentro social.
“Es demasiado importante, clave y estratégico este tipo de alianzas porque potencian las marcas y se mejora la experiencia del cliente final”, explicó. En ese concepto, San Martino encontró la posibilidad de mostrar su propuesta en una escala mucho mayor.
El resultado fue un espacio de aproximadamente 800 metros cuadrados, con capacidad para alrededor de 600 personas sentadas y una importante rotación de visitantes durante la feria. “Una buena mezcla de encuentro social, toda esta combinación con la arquitectura y diseño que tiene San Martino y, obviamente, acompañado de buena música, hizo que la experiencia sea buena en un lugar que es bastante grande e imponente”, contó Vaca.
Uno de los atractivos especiales para los hinchas fue la posibilidad de acercarse a la historia de la Copa Paceña. Durante la feria, los visitantes pudieron conocer los trofeos de las distintas ediciones del torneo: la primera copa, conquistada por San Antonio de Bulo Bulo; la que Nacional Potosí levantó en La Paz en diciembre de 2025; y el trofeo que actualmente está en disputa entre los 16 clubes que participan de la presente edición. De esta manera, el espacio también se convirtió en un punto de encuentro para los seguidores del fútbol boliviano, que pudieron ver de cerca las copas que representan parte de la historia reciente del torneo.
Para San Martino, la experiencia también representa un paso importante dentro de su corta historia. Con menos de un año de vida, el restaurante bar ya tuvo la oportunidad de formar parte de una experiencia de esta magnitud y ahora el objetivo es seguir creciendo, aprendiendo de lo vivido y pensando en una próxima edición, “fue una experiencia espectacular en menos de un año de vida con nuestro restaurante bar”, afirmó Vaca.
La mirada ya está puesta en el futuro. La intención es que esta primera experiencia sirva como punto de partida para una propuesta todavía mejor. “Esperamos que al año se pueda repetir, optimizar y que cada vez sea un mejor lugar para visitar”, cerró el socio co-propietario de San Martino Bar.