El fútbol internacional no se juega solamente dentro de la cancha, también se vive en las desde la previa y en cada espacio donde una camiseta se convierte en motivo de encuentro. Para los hinchas bolivianos, la temporada internacional volvió a ser una oportunidad para acompañar a sus equipos más allá de las fronteras y, en ese recorrido, Amstel estuvo presente para convertir algunos de esos momentos en experiencias para recordar.
El camino comenzó en Santa Cruz de la Sierra. Allí, los hinchas celestes se reunieron para vivir una de esas noches que el fútbol internacional sabe regalar: Blooming frente a River Plate. La previa tuvo un protagonista especial con el Fan Fest de Amstel, que reunió a los aficionados alrededor del partido y transformó la espera en parte de la experiencia.
La pasión continuó con la participación boliviana en la CONMEBOL Libertadores, donde Bolívar volvió a representar al país ante algunos de los clubes más importantes de Sudamérica. Y allí también estuvo Amstel, acompañando a la Academia en su recorrido continental.
Uno de los capítulos más importantes se vivió en La Paz, cuando Bolívar recibió al Fluminense. El duelo ante el conjunto brasileño no era solamente otro partido de la fase de grupos y la Academia consiguió imponerse por 2-0 en el Hernando Siles, con un doblete de Robson Matheus, en una noche que quedó marcada tanto por el resultado como por el ambiente que rodeó al encuentro.
Pero la historia de Bolívar en la Libertadores tuvo un giro que llevó al equipo hacia otra competencia. Al finalizar tercero en su grupo, la Academia consiguió una nueva oportunidad en la Copa Sudamericana. Lejos de significar el final del camino internacional, el cambio de torneo abrió una nueva ruta. Y Amstel volvió a estar allí.
Primero llegó el desafío frente a Grêmio. Bolívar superó al equipo brasileño con una serie memorable: ganó 3-2 en La Paz y volvió a imponerse en Porto Alegre por 1-0, resultado que le permitió avanzar. El siguiente obstáculo sería todavía mayor: São Paulo, un campeón continental con una historia que impone respeto y que llegó al Hernando Siles para disputar los octavos de final.
La previa volvió a tener ese ingrediente que transforma un partido en acontecimiento. El hincha se movilizó, llegaron aficionados brasileños también y La Paz comenzó a respirar una noche internacional. El partido ante São Paulo terminó siendo el último capítulo de la aventura internacional de Bolívar esta temporada. La Academia llegó hasta los octavos de final de la Sudamericana, después de haber competido primero en Libertadores y luego de superar el playoff de la segunda competencia continental. Un recorrido que tuvo distintos escenarios, rivales de peso y, sobre todo, la compañía permanente de una hinchada que convirtió cada partido en una ocasión especial.
Y mientras el camino de los clubes bolivianos llegó a su fin, el fútbol sudamericano todavía tiene dos grandes capítulos por escribir. Amstel también mira hacia allí.
Montevideo será el escenario elegido para conocer al nuevo campeón de la Libertadores, el 28 de noviembre, en una ciudad que volverá a convertirse en el centro de atención del continente durante uno de los partidos más esperados del año. Una semana antes, el turno será para Barranquilla. La ciudad colombiana fue elegida como sede de la final de la CONMEBOL Sudamericana, que se disputará el 21 de noviembre.
Son dos ciudades, dos finales y miles de hinchas que viajarán para ser parte de una experiencia que va mucho más allá de los 90 minutos. Y es justamente allí donde Amstel prepara un nuevo capítulo de su presencia en el fútbol internacional creando espacios donde la pasión pueda compartirse.
Dos destinos donde el fútbol volverá a reunir a miles de personas y donde Amstel buscará hacer lo que mejor sabe: convertir la pasión por el fútbol en una experiencia para compartir.