El arranque de temporada de Boca Juniors no se explica sólo desde lo futbolístico, hay un componente casi intangible que el propio vestuario se encargó de reforzar: las cábalas. En paralelo a un equipo que encontró solidez en la Copa Libertadores y una racha positiva sostenida en el torneo local, puertas adentro empezaron a repetirse cábalas que hoy ya son parte del funcionamiento del grupo.
Desde la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme que decidió acompañar a su plantel en el clásico en el Monumental, la última vez no lo hizo y cayeron derrotados, mientras que en 2024 estuvo presente y sumaron un punto, cábala que se repitió esta vez con triunfo. Otra cábala tiene la firma de Leandro Paredes, todos los miércoles organiza asados en su casa para sus compañeros, “Intentamos estar más juntos por ese lado, nos juntamos una vez por semana en mi casa, las cosas salieron mejor, así que no lo vamos a cambiar“ expresó el campeón del mundo.