En el camino hacia el repechaje mundialista, pocas campañas lograron conectar con la hinchada boliviana como el “Reto Repechaje” impulsado por PedidosYa. Más que una promoción, la iniciativa se convirtió en un puente directo entre la pasión del hincha y la posibilidad real de acompañar a la selección en el momento más importante de su historia reciente. En un contexto donde el sueño mundialista volvió a tomar fuerza, la marca apostó por involucrar activamente a la gente en ese proceso.
La dinámica fue clara, pero efectiva: los usuarios debían completar cuatro pedidos dentro de la aplicación para participar automáticamente en el sorteo de un viaje doble a México. El premio no era menor: pasajes, hospedaje, traslados y entradas al partido del repechaje en Monterrey, una experiencia completa pensada para vivir el fútbol desde adentro. Esta mecánica, además, incluía multiplicadores que incentivaban el uso constante de la plataforma, generando una interacción real con los usuarios a nivel nacional.
La campaña, que se desarrolló entre el 30 de enero y el 28 de febrero de 2026, tuvo un alcance masivo. No solo por el atractivo del premio, sino por el contexto en el que se lanzó: Bolivia volvía a estar cerca de un Mundial después de más de tres décadas. En ese escenario, la propuesta de PedidosYa no solo premió la fidelidad del usuario, sino que se alineó directamente con el sentimiento colectivo de todo un país.
El punto culminante llegó con el anuncio del ganador. Daniel Eduardo Palacios fue el afortunado que se quedó con el viaje doble a México, convirtiéndose en el representante simbólico de miles de hinchas que participaron en la campaña. Su nombre cerró una iniciativa que logró lo que muchas marcas intentan y pocas consiguen: generar conexión real, emoción y expectativa alrededor de una experiencia futbolística.
Pero el vínculo entre PedidosYa y la selección boliviana no se limitó a esta campaña. A lo largo de las eliminatorias, la marca acompañó a La Verde en cada partido disputado en condición de local, consolidando su presencia como auspiciador oficial y como parte del entorno del equipo. Su presencia no fue solo visual, sino también emocional, integrándose a la experiencia del hincha dentro y fuera del estadio.
El partido ante Trinidad y Tobago, el último antes del repechaje, fue una muestra clara de ese acompañamiento. En las tribunas, los mensajes de “No dejes de pedir” se mezclaron con el apoyo a la selección, en una combinación que logró instalar la campaña como parte del ambiente del partido. La gente no dejó de pedir, no solo dentro de la aplicación, sino también como concepto instalado en el ambiente: pedir apoyo, pedir entrega, pedir Mundial.
Así, entre goles, emoción y una despedida cargada de ilusión, la campaña terminó de consolidarse como una de las acciones más alineadas con el momento del fútbol boliviano. No fue solo una promoción, fue una presencia constante en el camino, acompañando a la selección hasta el último partido en casa y conectando con una hinchada que hoy, más que nunca, siente que está más cerca del sueño mundialista.