Visitar la escuela de fútbol Mi Llajta es entender que el concepto de formación puede ir mucho más allá de una cancha y un horario de entrenamiento. En un espacio pensado como un pequeño centro de alto rendimiento, el proyecto combina infraestructura, planificación y una idea clara: formar futbolistas de manera integral, respetando procesos y tiempos.
El complejo cuenta con cuatro canchas, una zona de gimnasio equipada para distintos tipos de trabajo físico y un edificio de cuatro pisos donde viven los jugadores de la escuela. Un nivel de infraestructura que, en el contexto boliviano y específicamente en Cochabamba, supera incluso a la de varios clubes de Primera División.
En Mi Llajta trabajan todas las categorías menores, desde Sub 6 hasta Sub 19, bajo una lógica formativa continua. El objetivo no es solo competir, sino acompañar el crecimiento del jugador en cada etapa, entendiendo que el desarrollo no es lineal ni inmediato.
Una de las grandes diferencias del proyecto es que, con un plantel compuesto casi en su totalidad por jóvenes formados en casa, clasificaron por segundo año consecutivo a la Copa Simón Bolívar, la segunda división del fútbol boliviano. Lo hicieron sin pagar salarios a sus futbolistas, sosteniendo una idea que prioriza el proceso por encima del resultado económico.
El origen del proyecto está directamente ligado a una experiencia previa en selecciones menores. “El proyecto Mi Llajta nace a partir de que iniciamos un proyecto que iniciamos con la Asociación de Fútbol de Cochabamba con las selecciones Sub 14 y 15 donde tuvimos un proceso de dos años con competencia internacional, se jugó en Lima el torneo Cantolao y donde salimos subcampeones y tras esos dos años la asociación no pudo sostener el proyecto y es a partir de eso que nace Mi Llajta”, explicó Freddy Bolívar, fundador y propietario.
La necesidad de dar continuidad a ese trabajo fue clave para la creación de la escuela. “Queríamos darle continuidad a ese proyecto, a pedido de los papás también”, explicó, antes de enumerar a varios futbolistas surgidos de ese proceso: “De ese proyecto de 2 años salieron jugadores como Darío Torrico que está en Always Ready, Panchito Rodríguez, Junior Adorno, Ronaldo Arancibia que también llegó a la primera, Franz Gonzales entre otros”, detalló.
Con una identidad clara desde su fundación, Mi Llajta priorizó siempre la formación por encima de los trofeos. “Un 15 de febrero de 2015 fue fundado Mi Llajta, la premisa sigue siendo la formación, por encima de ganar torneos. Los títulos si llegan bienvenidos sean pero para nosotros la prioridad es la formación”, explicó Bolívar.
Ese enfoque se refleja también en la estructura del proyecto. “Tenemos una formación integral, sustentada en un proyecto y respetando todos los procesos”, remarcó, al describir una metodología que abarca no solo lo futbolístico, sino también la alimentación, la preparación física y el acompañamiento diario del jugador.
El balance deportivo del 2025 fue altamente positivo. destacando que “es un gran logro para nosotros clasificar por segundo año consecutivo con jóvenes y poquísimo presupuesto”. La apuesta por juveniles no es un discurso, sino una realidad sostenida en cancha. “Rescatar chicos que de 15 a 17 años han jugado Copa Simón Bolívar en nuestro equipo siendo la base a diferencia de los otros equipos que utilizan estas categorías por norma. Nuestro promedio de edad es de 20 a 21 años, el mayor de nuestros jugadores tiene 23 años”, explicó, subrayando el valor competitivo del proyecto.
En este camino, el rol de Humberto Viviani es clave. Socio de Mi Llajta, director deportivo y responsable del área de metodología, Viviani combina su trabajo como entrenador en actividad con una presencia constante en la escuela. Su actualización permanente en fútbol moderno se refleja en la estructura del proyecto y en la larga lista de jugadores formados en Mi Llajta que durante 2025 sumaron minutos en Primera División con distintos clubes de la Liga Profesional.
Por ejemplo la lista de jugadores que han pasado por su formación y que este 2025 han sido aporte en diferentes clubes de la División Profesional es la siguiente: Carlitos Rodriguez, Sebastián Viviani, Carlos Sejas, Claudio Ancieta, Denilson Ramallo, Junior Vera, José Alipaz, Jovani Vera, Diego Vargas, Josué Vargas, Jojhan Vargas, Javier Guerra, Kevin Mérida, Sebastián Villarroel.
Más allá de los resultados, el cierre del año dejó una imagen que resume la identidad del proyecto: directores compartiendo regalos e incentivos con los trabajadores de la escuela, evaluando lo bueno y lo malo del camino recorrido. Un trabajo en conjunto donde los directores, Bolívar y Viviani se apoyan de otros profesionales para seguir creciendo como Saúl Machaca, uno de los impulsores de la escuela y actual miembro del plantel de entrenadores, “Vamos a seguir en la misma línea, la meta siempre será mejorar el rendimiento de nuestros jugadores para que sigan nutriendo las instituciones más grandes del fútbol nacional”, concluyen.