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October 15, 2021

Los sub-20 no deben ser papas calientes.

Autor: Gabriel Nogales

Nuestro país necesita un cambio estructural en el fútbol para poder mejorar. La regla del sub-20 ha dejado de ser una desventaja para algunos equipos del fútbol nacional que han encontrado en ella una oportunidad, sin embargo, es una pequeña minoría. La gran mayoría de los equipos de nuestro fútbol tienen una papa caliente con el sub-20, se limitan a meter a un jugador por cumplir los 45 minutos mínimos y posteriormente es sustituido.

Este pequeño cambio, uno de los pocos positivos que tuvo nuestro fútbol en los últimos años, ha permitido que jugadores como Chura, Niño de Guzmán, Villamil o incluso el mismo Ramiro Vaca, que hoy es uno de los referentes futbolísticos más grandes del fútbol boliviano, muestren su fútbol a nivel profesional y que se puedan ganar el puesto en sus equipos, un lugar en la selección boliviana o incluso puedan salir del país a jugar.

 Ahora hay un pedido interesante, que el jugador sub-20 juegue los 90 minutos del partido y que solo pueda ser sustituido por otro con la misma restricción de edad. Probablemente la mayoría de equipos la va a rechazar, si no tienes el sub-20 adecuado por supuesto que es una mala noticia.

Por otro lado, es momento de dar oportunidad a jugadores que sin esta regla directamente no la tendrían, es momento de buscar nuevos talentos y probar con sangre nueva en la selección. Los resultados van a tardar en llegar y los números no serán positivos en un buen tiempo, pero comenzaremos a formar la generación de futbolistas que va a defender los colores de nuestro país los próximos años. Los clubes que no se esfuercen en buscar juveniles y que no planifiquen de forma seria este cupo en sus planteles la van a pasar mal Los que lo hagan de forma adecuada van a contar con dos jugadores, mínimamente, preparados para encarar cualquier desafío y a la postre beneficiarán a la selección boliviana y a un futuro cuasi inmediato de nuestro fútbol.

Es momento de encarar con determinación y paciencia un cambio. El camino en el que está hoy nuestra selección no es el correcto. Debemos entender que es mejor una derrota en un proceso evolutivo a una victoria en un proceso que no tiene futuro.