“Haber ganado este premio es motivo de alegría, de mucho agradecimiento, sentir que el paso por el fútbol boliviano ha marcado algo y eso me llena de mucha alegría, dejar huella por donde uno pasa es algo muy lindo”
La categoría Leyenda reconoce a quienes dejaron una huella profunda en el fútbol boliviano, y Pablo Daniel Escobar es sinónimo de una era marcada por liderazgo, carácter y títulos. Su trayectoria trascendió estadísticas; fue referente dentro y fuera de la cancha, capitán, símbolo y protagonista de momentos que quedaron en la memoria colectiva. “Mi sueño de niño fue ser jugador de fútbol y que a uno lo reconozcan por eso es poder cumplir un sueño y la generosidad de la gente es motivo de agradecimiento.”
Detrás de esa carrera que marcó generaciones hubo esfuerzo compartido y sacrificios silenciosos. “Dedicarselo a mi familia, a mi esposa, a mis hijos, a mis padres, a mis hermanos, son ellos los que han acompañado y soportado ausencias, viajes, los esfuerzos de cada uno y eso para mi es motivo de agradecimiento. También dedicarselo a cada entrenador y compañero que han sido parte a lo largo de mi carrera porque cada uno me enseño algo y me dejó algo para luego ponerlo en práctica.” Un reconocimiento que celebra no solo al futbolista, sino al legado humano que dejó en el fútbol boliviano.