Durante los últimos cuatro años de Eliminatorias, La Cascada se convirtió en un aliado clave de la Selección Boliviana, acompañando a la Verde en los momentos más desafiantes y emocionantes. Su apoyo no se limitó a la visibilidad de marca, sino que estuvo presente en el corazón de cada partido, activación y detalle que acercó a la hinchada con el equipo nacional.
Uno de los capítulos más recordados fue cuando la Selección decidió trasladar su localía al estadio de Villa Ingenio. En esa ocasión, La Cascada fue protagonista al engalanar la fachada del escenario deportivo y dar vida a sus tribunas con el sello de sus productos. Así, la tribuna de preferencia se convirtió en Coka Quina, mientras que la recta de general llevó con orgullo el nombre de Agua Villasanta, creando un ambiente único y cargado de identidad boliviana.
La presencia de la marca no solo se sintió en el estadio, también llegó a la concentración de los jugadores. Cada convocado recibió un pack de Zanna, el producto energizante de La Cascada, que transmitió fuerza y energía positiva en la previa de los encuentros más importantes del proceso clasificatorio.
Además, La Cascada dio un paso más allá en su compromiso social al incorporar acciones de reciclaje durante los partidos. Todas las bebidas que se vendían en los estadios fueron servidas en vasos descartables de cartón especial, diseñados para un mejor proceso de reciclado. Con esta medida, la marca no solo acompañó a la Verde, sino que también aportó al cuidado del medio ambiente.
La combinación entre tradición, modernidad y responsabilidad social convirtió a La Cascada en un ejemplo de cómo una empresa boliviana puede aportar al deporte y al mismo tiempo dejar huella positiva en la comunidad.
Así, durante cuatro años de Eliminatorias, La Cascada escribió su propia página en la historia de la Verde, demostrando que el aliento también puede venir en forma de sabores, activaciones y acciones que trascienden más allá del resultado en la cancha.