Cuando la Selección Boliviana salía a la cancha en estas Eliminatorias, había una marca que se hacía sentir con fuerza: Cerveza Burguesa. Desde las tribunas hasta los detalles más visibles del espectáculo, la marca estuvo presente en cada jornada, conectando la pasión del fútbol con el espíritu festivo de los hinchas.
Uno de los gestos más recordados fue la entrega de manitos gigantes de aliento, presentes en todos los partidos. Miles de hinchas en las tribunas las levantaban al unísono, generando una ola verde que transmitía fuerza y respaldo incondicional al equipo en la cancha.
La marca también estuvo en el lugar más simbólico del partido: el ingreso de los jugadores. El arco de Burguesa se transformó en la puerta de entrada de cada batalla futbolera, un detalle perfecto para la memoria visual de esta Eliminatoria.
Otro espacio icónico fue el pedestal de la pelota, donde comenzaba oficialmente cada partido. Allí, la marca marcaba presencia en el instante donde la expectativa se convertía en acción, en ese momento donde todo podía pasar y la ilusión de los hinchas se renovaba.
Sin embargo, hay una imagen que quedará grabada en la historia: Marcelo Martins Moreno celebrando con una Burguesa en la mano tras un triunfo en el Hernando Siles. El capitán de la Verde, en plena conferencia de prensa, abrió una cerveza y compartió con todos la alegría de la victoria, en un gesto que resumió la esencia de la marca: fútbol y celebración, siempre juntos.
Más allá de esos hitos, Burguesa supo generar espacios de encuentro entre los hinchas, “apostar por la Selección Boliviana en esta Eliminatoria fue un compromiso con la emoción más grande que compartimos como bolivianos: que es el fútbol. Cada partido de la Verde nos recuerda que no importa la ciudad, el barrio ni la tribuna, cuando juega Bolivia somos uno solo. Ser parte de ese sentimiento, acompañando a nuestra Selección dentro y fuera de la cancha, nos llena de orgullo y nos conecta con la verdadera esencia de nuestra gente” expresó Roberto Almanza, Gerente de Marketing de la marca.
“Este patrocinio significó creer en los sueños de cada hincha boliviano que se renuevan en cada encuentro, en la esperanza que vibra con cada gol y en el esfuerzo que dejan nuestros jugadores en la cancha por defender los colores de Bolivia. Para Burguesa, estar junto a la Verde es reconocer el sacrificio, la entrega y la pasión de quienes se ponen la camiseta con el corazón, inspirando a todo un país a seguir creyendo y alentando con más fuerza. También es hacer un homenaje a todos esos hinchas que son millones de voces que se unen en un solo grito de aliento, que pintan las calles y cada rincón de Bolivia con el rojo, amarillo y verde y que convierten cada partido triunfante en una fiesta. Burguesa estuvo presente para celebrar esos momentos únicos que solo el fútbol sabe regalarnos” finalizó el representante de la marca.
Burguesa queda en la memoria como la cerveza que estuvo en cada aliento, en cada entrada a la cancha y en cada victoria celebrada. Su huella en este proceso no solo se mide en activaciones, sino en emociones compartidas y en el sabor de cada festejo junto a la Verde.