Cuando el mundial 2018 terminó con Francia como campeón del mundo, en todo el planeta selecciones y clubes hablaban de “renovación” se buscaba las próximas estrellas. Bolivia no fue la excepción, uno de los jóvenes talentos bolivianos que destacaba en ese momento y que era uno de los estandartes para la próxima eliminatoria era Moises Villarroel, el volante nacional contó sus inicios en una edición especial de Cábala, la número 24.
Siete años después, nos encontramos con un Moises Villarroel consolidado en el fútbol boliviano, padre de familia, capitán de Blooming y con un presente importante que lo lleva a la Selección en busca del sueño mundialista en un año especial para Bolivia como país por su Bicentenario y como Federación por su Centenario.
“Gracias a Dios estoy pasando por un gran momento, creo que uno de los mejores momentos de mi carrera, por que estoy con mucha confianza y protagonismo en mi club, dentro y fuera de la cancha estoy muy feliz, estoy en un momento donde día a día disfruto ir a entrenar y en lo personal también, estar en Santa Cruz en mi casa, con mi familia estoy muy contento” relata uno de los goleadores que tiene Blooming esta temporada.
Mauricio Soria es el entrenador de la academia cruceña esta temporada que lo tiene como capitán, “desde principio de año el profe decidió nombrarme capitán a mi tambien tuve la confianza de todos mis compañeros para ser su capitán trato de hacerlo muy bien de estar pendiente de muchas cosas, dentro y fuera de la cancha. Soy una persona creo que muy detallista en todos los sentidos fijando que falta, que puede haber para mejorar y dentro de la cancha trato de ser un líder también, ayudar a mis compañeros más que todo, también a los jóvenes porque también he sido joven y siempre quise que alguien este ahi ayudandome, indicando o dandome un consejo, trato de hacer eso y soy muy feliz por el rol que me toca y trato de devolver esa confianza primeros a los compañeros y también al cuerpo técnico para ser un gran líder, para ser un buen capitán y que nos vaya bien también con resultados” explica su sentir al llevar el cintillo.
Blooming terminó la prueba ronda de la Liga en el tercer lugar, con las chances intactas de pelear el título, desde la interna, Moises nos cuenta cómo ve a su club, “hoy en dia creo que el club se está manejando un poco mejor de lo que venía haciendo obviamente los resultados también se nos están dando en tema de sueldos quisiéramos estar un poco mejor pero la dirigencia esta haciendo todo lo posible para cumplirnos, hay un poco de retraso pero a comparacion de otros años estamos bien, esperamos seguir así y que la dirigencia nos siga cumpliendo. Se lo hemos hecho saber que nosotros vamos a hacer todo lo posible todo el sacrificio que se pueda para tener buenos resultados pero que ellos nos cumplan con el tema de salarios para poder estar tranquilos y enfocarnos cien por ciento en lo que nos toca que es dentro de la cancha”.
Sin duda para el buen momento de un club, todos los actores deben trabajar en armonía hacia el mismo objetivo y el cuerpo técnico es gran parte responsable del buen momento celeste, “ el trabajo del cuerpo técnico es muy bueno, yo lo conozco al profe Soria desde hace muchos años se como trabaja, su cuerpo técnico trabaja muy bien, siempre están pendientes de todos los detalles, que no nos falte nada, que tengamos las comodidades, descanso, alimentación buena, y dentro de los entrenamientos la verdad que son siempre muy intensos y dinámicos y eso nos viene bien y se está demostrando en los partidos”.
Para llegar al objetivo grande, cada jugador tiene sus propios objetivos personales, Moisés en su caso tiene su camino trazado, “el objetivo personal que tengo yo me lo había planteado a principio de año fue hacer 10 goles en el año, actualmente voy 10 a 11 goles en todo el año contando el torneo de verano que se jugó, he marcado en la Liga, goles en la Copa y en Libertadores, asi que creo quedé corto gracias a Dios, estoy pasando por un buen momento y espero hacer muchos más goles, asistencias también, espero tener también el objetivo grupal que nos hemos planteado como equipo”.
Su gran presente ha traído consigo también su retorno a la Verde, donde en sus inicios también fue capitán, “siempre es un orgullo y felicidad estar en la Selección, tocó volver después de casi un año, creo que hice los méritos, hice buenos partidos entonces gracias a eso me tocó volver, siempre lo digo, estar en la Selección es el reflejo de lo que uno hace en su club asi que estoy haciendo las cosas bien para ser llamado nuevamente, ojala Dios quiera que sea así”.
Vistiendo la Verde desde categorías inferiores, destacando en el Sub 20, preolímpico, y absoluta, nos contó no sólo que se siente llevar la camiseta de todos los bolivianos sino también cuáles son los momentos más gratificantes, “los mejores momentos son cuando ganas, quizás nosotros muchas veces nos ha tocado perder pero también he sido convocado varias veces y he tenido partidos que hemos ganado, no hay felicidad como la que hay cuando ganas con tu selección, lo más lindo, la felicidad es única porque no solo te pones contento tú, o tu familia sino todo el país”.
Pero su gran actualidad no es cuestión de suerte ni mucho menos, son años de trabajo que han llevado a este crecimiento personal y profesional, “ya voy como 12 años de profesional obviamente con otro pensamiento que cuando empecé, uno va madurando con los años, cambiando de pensar en muchas cosas, ya sea dentro de la cancha, de cuándo moverse, cuando correr, cuando rematar, cuando dar un pase, eso uno va aprendiendo con los años y va mejorando y fuera de la cancha lo mismo. El pensamiento de ver el fútbol va cambiando, uno va agarrando mucha más experiencia en todo sentido, viendo lo mejor para uno, para el compañero, para el club y ayudar de una u otra forma. Si Dios me lo permite puedo estar muchos años más en el fútbol y seguir pensando de otra manera, seguir capacitándome para después del fútbol”.
Y en ese camino lleno de crecimiento y aprendizaje percibió una clave para poder tener no solo regularidad en su carrera sino seguir creciendo, “Cuando pierdes un partido, cuando te lesionas tienes que estar fuerte de la cabeza, esta es una profesión que exige estar mentalmente y psicológicamente bien, no podes estar mal nunca, porque el momento en el que llegas a estar mal de la cabeza se te va todo para abajo. Piensas en dejar el fútbol, en dejar todo lo que hiciste varios años, por eso es importante para el deportista y para todo ser humano, estar bien mentalmente te hace ver de forma diferente las cosas, de afrontar de forma diferente las cosas, cualquier derrota, lesión uno tiene que pensar que es por algo, que es aprendizaje, esa es mi forma de ver la vida no solo el fútbol, porque Dios quiere que sea así, que son obstáculos que tenemos que superar”.
A todo este gran momento se suma su principal pilar en la vida, su familia, “Mi familia es lo más importante tengo mi esposa y mis dos hijitas, tenemos un hogar muy lindo, todo lo que hago es por las tres, ir a entrenar, jugar pensando en hacer las cosas para darle una sonrisa y felicidad a ellas que muchas veces toca irse, entrenar doble turno, o irse muchos días de viaje, uno lo mínimo que puede hacer es darle alegría a ellas dentro de la cancha. Cuando estoy en casa trato de pasar mucho tiempo con ellas, divertirme, que todo valga la pena por ellas, a veces uno se puede perder un cumpleaños, un evento especial con la familia y eso uno piensa cuando está entrenando y jugando que tiene que valer la pena lo que uno está haciendo. Tengo a mis padres, mis hermanos, tíos, abuelos, tengo el apoyo de todos obviamente tratar de ser su orgullo, eso es lo mas lindo cuando estás en el trabajo y tienes que devolverle esos momentos de felicidad”.
Es así como Blooming se alista para pelear el torneo este 2025 de la mano de su capitán, “Estamos para grandes cosas, vamos a seguir con mucha humildad, trabajamos mucho silenciosamente y seguramente a final de año esperemos lograr ese objetivo grande que tenemos”.