No todas las historias en el fútbol comienzan con una pelota de fútbol. Algunas empiezan con una canasta, una cancha de futsal y un niño que soñaba con encestar, no con marcar goles. Este es el caso de Efmamj Jasond Gonzales, el delantero colombiano que hoy brilla en Always Ready, pero que en su adolescencia imaginaba un destino muy distinto para su vida deportiva. Lo suyo era el básquet, y cuando no había aro, había futsal.
Con esfuerzo, sacrificio y muchas ganas de superarse, Gonzales dejó el básquet y el futsal para convertirse en delantero. Hoy brilla en Always Ready, lejos de su país, marcando goles y cumpliendo un sueño que fue cambiando con los años. Esta es la historia de alguien que supo adaptarse y seguir adelante, sin dejar de luchar por lo que quiere.
Todo comenzó como él mismo relata en el gran Atlético Nacional, “hice inferiores ahí y no fui un chico que arranca a los 9 o 10 años sino arranqué a los 14, 15 que hicimos un torneo en el colegio interfutbol y clasificamos a Medellín, empezamos a eliminar equipos y clasificamos. Así se dio mi llegada a Nacional porque jugamos contra ellos y les hice algunos goles”.
Su inicio ´tardío´ se debía a que él de niño soñaba con algo diferente, “a mi siempre me gustó el baloncesto, me gustaba más que el fútbol, yo no jugaba fútbol sino futsal”. Entonces, ¿cómo llegó a ser el goleador que es ahora?; fue cuando su tío jugó un papel importante y determinante en su vida, “me preguntó qué jugador de Colombia estaba en las grandes ligas del baloncesto, entonces ya uno empezó a meter cabeza y verdad es más difícil llegar” reflexionó y se planteó nuevas metas.
Pero sus metas y sueños aún faltaban terminar de pulirse, esta vez literalmente un golpe cambió los planes, “antes era arquero, en futsal me gustaba meterme al arco, y una vez me dieron un balonazo fuerte en la cara y ya no volví más, ya no quise más” recuerda con una sonrisa.
Es así que llega a Atlético Nacional, con el objetivo de ser futbolista profesional, “ya llegando a Nacional me hice delantero, yo antes jugaba más de extremo porque antes era más flaquito y era mucho más rápido entonces me colocaban de extremo. Después ya fui agarrando más masa muscular y como tenía goles me dejaron de 9”.
Colombia es un semillero del fútbol sudamericano, lograr ser profesional no es tarea fácil por eso el resume este logro de la siguiente manera: “Primeramente sacrificio grande, alegría porque vengo de un pueblo que no es muy conocido, de jugadores del pueblo ahora solo habemos 2, Arleison y yo, hay otro chico que viene jugando en la Sub 15 de la Selección ahora pero profesionalmente en mi pueblo no hay. Entonces una satisfacción increíble por todo el trabajo, y todo lo que uno luchó y de pronto lo pensó, gracias a Dios se dio”.
Efmamj es consciente de que sus inicios no fueron los tradicionales, “no tuve una escuelita de fútbol que te vienen dando todo sino que me tocó aprender todo de golpe, pero nada gracias a Dios se pudo dar todo”. Fue entonces cuando se presentó la primera prueba en su carrera, dejar su hogar.
“Fue muy duro, estando en mi país, cuando me tocó dejar mi casa a los 16 años para mi fue muy difícil porque siempre estuve con mi mamá y mis hermanas e irme de un momento a otro fue complicado. Los primeros 6 meses lloraba demasiado. Después hablé con mi mamá sobre el tema y me dijo pero si tu quieres esto, todo lo que uno quiere en la vida se necesitan sacrificios, entonces ya me mentalicé más que esto tiene que tener un porque, todo lo que estoy haciendo tiene que tener su premio al final y gracias a Dios se está dando” relata el goleador que nunca se rindió en busca de sus objetivos.
Tras superar ese su primer reto lejos de sus seres queridos llegó la oportunidad de salir de Colombia, nada más y nada menos que al fútbol argentino, donde esta vez el reto fue adaptarse a un tipo de juego diferente del que venía, “el que más me costó fue en Argentina porque yo jugaba muy livianito y me tenían levantando. Entonces ahí me tocó hacerme un poco más duro, un juego mucho más brusco porque en Colombia casi no se da mucho el golpe, se busca más los espacios, el 9 va hasta la mitad y casi no te siguen. Entonces la primera vez en el entrenamiento quise hacer eso y me levantaron, ahí ya me di cuenta que no era lo mismo. Ahí me costó un poco más pero gracias a eso también ahora se me hace un poco más fácil todo”.
Una vez superado esto, tuvo su debut soñado, “el gol que más recuerdo fue el debut mío, tuve debut con gol en Argentina en segunda División en All Boys, ese fue el gol que siempre tengo en la mente, el gol de los más lindos que he hecho”. Argentina también le dio la oportunidad de jugar en emblemáticos estadios que lo marcaron de por vida, “en la Bombonera, me temblaba todo, es un estadio muy hermoso con la gente que la sientes ahí al lado, entonces te dan bastantes nervios, fue una experiencia hermosa”.
Fue justamente en Argentina donde se dio el boom mediático por su nombre, donde lleva la inicial de cada mes del año, “Desde el colegio, en mi pueblo es muy normal porque todos me conocen no me dicen Efmamj me dicen Jasond siempre. En Nacional tenía a Dario Herrera un técnico que me decía cualquier mes, no sé Enero vení, corré Marzo” explica al momento de mostrarnos su camiseta donde siempre elige que le estampen Efmamj.
“El nombre mío me encanta, pero Efmamj me parece que es más como diferente porque en Estados Unidos el Jasond es como que muy básico en cambio el Efmamj muy poca gente o casi nadie lo tiene” acotó.
Pero de todas sus experiencias fuera de Colombia, hubo una más retadora, “El que más me ha costado, Sudáfrica, por el tema del idioma y todo eso. Cuando llegué jugué tres partidos y justo el técnico que me llevó lo sacaron, agarró un técnico interino y fue complicado porque no venía jugando, no me convocaban, además no hablaban tanto el inglés porque se habla un poco pero se hablan más lenguas africanas, entonces estaba difícil” relata su paso por el club Kaizer Chefs. “Johannesburgo es una ciudad increíble de primer mundo y tenias muchas cosas para hacer pero la gente no te hablaba en inglés, te hablaba en lenguas africanas como que nulo, entonces era lo más difícil” añadió detalles de su paso por el fútbol africano.
Y ¿cómo llegó a Bolivia?, fue la temporada 2023 cuando el club Real Santa Cruz lo buscó, “se contactaron conmigo para llegar a Real Santa Cruz y me dijeron que era una buena vitrina para jugar primera división y mostrarme. Me llamó la atención, pude venir y gracias a Dios me adapté muy bien al fútbol boliviano”.
Aunque no le fue difícil empezar a hacer goles, coincide con que la liga boliviana es una de las más difíciles del mundo, “Nosotros en Santa Cruz a 28 grados y después venir a jugar aquí a La Paz u Oruro, es muy difícil que te toquen esos climas adversos de golpe es muy complicado”.
Es así como siendo el goleador de Always Ready de la Liga tiene una cábala muy especial dedicada al fallecido jugador Guillermo Denis Beltran que lo acompañó en Real Santa Cruz y que lastimosamente perdió la vida en un entrenamiento en nuestro país, “Me echo la bendición y desde que falleció mi compañero Guille, salgo con esa motivación tratando de hacer goles y dedicandoselo a él porque fue una persona que salió del país conmigo, en Nacional lo tuve, aquí en Real Santa Cruz y teníamos el mismo deseo de salir adelante por la familia, veníamos de pueblos casi similares sin muchas oportunidades, una persona que para mi fue muy importante”.
Efmamj sueña con llegar al fútbol italiano, al Milan, club del cual es muy aficionado, sin duda no le faltarán goles y entrega en la cancha para seguir haciendo conocido ese particular nombre.